Los inversores cada vez confían más en el comienzo de la recuperación, ¿llegará realmente?

La semana pasada estuvo marcada por el buen comportamiento de los principales mercados de acciones, así el Dow Jones avanzaba un 4.4% y el S&P 500 un 5.8% la clave de la semana fue el incremento de las expectativas de recuperación fundamentadas en la estabilización de algunos indicadores macroeconómicos, como los relativos al mercado inmobiliario en EEUU, ventas pendientes de viviendas en marzo (3.2%) gastos en construcción de marzo (0.3%), también indicadores de actividad como el ISM de servicios de abril (43.7) y los datos relativos al empleo que mostraron una ralentización en cuanto al ritmo de deterioro del mercado laboral, el dato relativo a la creación de empleo no agrícola del pasado viernes mostró una pérdida de 539.000 empleos por debajo de las estimaciones que esperaban una pérdida aún mayor de unos 600.000 empleos, pero este dato mejor que las expectativas quedó neutralizado por la revisión al alza del dato anterior, lo cierto es que el mercado cada vez se muestra más escéptico con estas referencias ya que las constantes revisiones incrementan la opacidad y ponen en duda la veracidad de las mismas.

Además, otro de los factores que impulsaron a los mercados fue la publicación de los resultados del test de stress del sector bancario en EEUU, más por despejar esta incógnita que por el resultado en si del mismo, puesto que mostraron que 10 de las 19 instituciones necesitan asistencia financiera por un total de 74,6 mil millones de dólares, y eso después de que la FED permitiese “modificar” los balances de las entidades bancarias para mostrarse más sólidos pero aun así, más de la mitad de los mayores bancos, están en busca de liquidez.

Otra de las grandes referencias de la semana pasada fueron las decisiones sobre tipos tanto en el Reino Unido como en la zona euro que se saldaron con un descenso de 25 puntos básicos por parte de la autoridad monetaria europea dejándolos al 1%, mientras que el Banco de Inglaterra los mantuvo sin cambios en el 0.5%.
 

Materias primas:

Los mercados de materias primas se han visto impulsados fuertemente por el incremento de las expectativas sobre la recuperación de las principales economías, fundamentalmente en EEUU y China y por las importantes caídas del dólar motivadas por el descenso de la aversión al riesgo.

Petróleo:

El petróleo cosechó la semana pasada importantes avances que lo situaron en niveles de noviembre del año pasado. Los efectos positivos que sobre la demanda tendrá la recuperación de la economía provocan que la estabilización de algunos indicadores en EEUU tengan un reflejo positivo en la cotización de este activo.

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Por otro lado, el día 28 de mayo se celebrará una nueva reunión de la OPEP donde se podrían decidir nuevos recortes de producción. En este sentido, el gobernador de Irán ante la OPEP, Mohammad Ali Khatibi, dijo que espera que el cartel reduzca nuevamente su producción en la mencionada reunión.

Según informó la agencia de noticias iraní Mehr, el funcionario dijo que esta medida ayudaría a reducir los inventarios “El volumen de inventarios de crudo aumentó en todo el mundo en comparación con los últimos cinco años, desde un promedio de 52 días a 61 días”, comentó Khatibi

“En conexión a esto se predice que el techo de producción de crudo de la OPEP será rebajado en la próxima reunión de la organización”, añadió Khatibi, al respecto de la reunión programada para finales de mes. Anteriormente, el funcionario dijo que si el mercado de petróleo seguía sobre abastecido, el grupo exportador podía decidir un nuevo recorte, según informó la agencia Reuters.

El pasado mes de diciembre, la Organización de Países Exportadores de Petróleo acordó reducir su producción desde en 4,2 millones de barriles por día, o un 5 por ciento del suministro mundial. Los analistas coinciden en que hasta el momento ya cumplió con el 80 por ciento de los recortes. Irán, es el quinto mayor exportador de petróleo del mundo y es lógico que abogue por recortes en la producción dados los actuales precios y la dependencia de este país del oro negro.

Commodities:

Soja: En la Bolsa de Chicago el saldo semanal fue muy positivo, dado que la posición julio de la soja pasó de 400,87 a 408,41 dólares por tonelada. Algunas ventas por parte de fondos de inversión el jueves como consecuencia de la recogida de beneficios, fueron las que limitaron los avances.

Entre los datos aportados por el USDA en la semana destacamos el informe de cultivos, en el que el organismo situaba la siembra de soja estadounidense en el 6% de la superficie prevista, por encima del 3% de la semana pasada y del 5% de 2008 para la misma fecha, pero por debajo del 11% promedio de los últimos cinco años. El jueves, en su reporte semanal, USDA indicó que las exportaciones de los Estados Unidos sumaron 775.000 toneladas, por debajo de 1.170.100 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango previsto por el mercado, de 600.000 a 900.000 toneladas.

Maíz: El mercado en Chicago mostró ligeros avances semanales. Buena parte de esta mejora se debió a la recuperación del petróleo y la apreciación del euro respecto del dólar.

El lunes el USDA informó que la siembra de maíz progresó al 33% de la superficie prevista, por encima del 22% de la semana pasada y del 24% en 2008 para la misma fecha, pero por debajo del 50% que supone el promedio de los últimos cinco años. El organismo indicó además, que el desarrollo de la cosecha es del 5%, frente el 4% del año anterior para la misma fecha y el 14% del promedio.

Respecto de las exportaciones, el organismo indicó el pasado jueves que las ventas de maíz sumaron 611.000 toneladas, por debajo de las 1.341.200 toneladas del reporte anterior y del rango esperado por el mercado, de 800.000 a 1.200.000 toneladas.

Trigo: Las subidas más pronunciadas de la semana se dieron el pasado viernes y respondieron a que se estimó una cosecha en Kansas de 9,1 millones de toneladas, por debajo de los 9,7 millones del año pasado en ese Estado.

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Respecto de los informes del USDA, el pasado lunes indicó que el 47% de los trigos de invierno está en estado bueno/excelente, un 2% por encima del 45% de la semana pasada y en igual nivel que el vigente en 2008. Además señaló que se sembró con trigo de primavera sólo el 23% del área prevista, por encima del 15% de la semana pasada, pero por debajo del 55% del año anterior para la misma fecha y del 59% promedio de los últimos cinco años.

Mañana el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) difundirá su nuevo informe mensual sobre oferta y demanda de granos en el nivel mundial. La particularidad de este reporte es que traerá las primeras proyecciones para la campaña 2009/2010.

Divisas:

Aunque los últimos datos económicos han sorprendido al alza, tanto el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra han decidido anunciar la compra de bonos. Se trata de la primera respuesta de este tipo del BCE, pero no para el Banco de Inglaterra, que amplía así su programa de 50.000 millones de libras hasta un total de 125.000 millones. Aunque tanto el euro como la libra británica cayeron agresivamente tras los anuncios de los bancos centrales, el euro se recuperó y tiró con fuerza durante la conferencia de prensa del Presidente del BCE Jean Claude Trichet.

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No hay duda de que se trata de medidas sin precedentes del Banco Central Europeo. El mercado esperaba la rebaja del cuarto punto en los tipos oficiales para dejarlos en el 1%, la incógnita en este punto será si los bajarán de este nivel. Por otro lado, tenemos el anuncio de las medidas “no convencionales” enfocada a conseguir abrir el grifo del crédito por parte de las entidades financieras, en primer lugar, la decisión de aumentar el periodo de refinanciaciones a 12 meses y en segundo lugar, y la que más repercusión tiene en los mercados de divisas, la compra de bonos garantizados denominados en euros. Todo apunta a que Trichet ha recurrido a lo que muchos consideran medidas de flexibilización cuantitativa “Quantitative Easing” (aunque él lo niega explícitamente), estas medidas conllevan un impacto muy negativo para las monedas de los países que las adoptan por el efecto tremendamente inflacionario a largo plazo y la consecuente pérdida de capacidad adquisitiva, como el mercado así lo ha interpretado tras conocerse medidas de este tipo tanto en EEUU como en el Reino Unido. Pero, en lugar de castigar al euro, los inversores aplaudieron la actitud del BCE por su flexibilidad y por la asunción de medidas más “agresivas” para intentar impulsar la economía europea. Además, la cantidad de bonos que el BCE está comprando es residual en comparación con el resto de los bancos centrales. El BCE planea la compra de hasta 60.000 millones de euros, lo que es menos de la mitad de las medidas cuantitativas asumidas por el BOE. Pero lo más importante sin embargo, fue que Trichet indicó sus pretensiones de esterilizar el impacto de las compras de bonos en su vertiente de financiación, lo que limitaría la presión sobre el euro. En cualquier caso este fue sólo un primer anuncio puesto que en junio se concretaran los detalles.

La puesta en funcionamiento esta herramienta “Quantitative Easing” supone la emisión de una cantidad mayor de dinero con el objetivo de adquirir bonos garantizados denominados en euros cuya principal característica distintiva respecto a préstamos hipotecarios o cualquier tipo de títulos respaldados por activos, es que la contrapartida de los préstamos del bono permanecerán en el balance del banco emisor. Posteriormente, las fuerzas del mercado actuarán provocando una disminución del rendimiento de estos beneficiando así la situación financiera de los bancos lo que debería estimular la concesión de créditos por parte de los mismos.